¿Cómo defenderse de las manipulaciones?
1. ¿Qué podemos hacer para defendernos de las manipulaciones mediáticas?
Para darnos cuenta de las artimañas de manipulación de los medios y poder, así, defendernos de éstas, debemos seguir varios criterios:
Es importante fijarse en el número de fuentes, en si son testigos directos o no, si son independientes o se citan la una a la otra, si están identificadas con precisión, si son desinteresadas y fiables o si recurren a fuentes denominadas “fuentes-camelo” que sirven para ocultar la propia opinión del periodista o la de su fuente política.
Hay que constatar la precisión fijándonos si se informa acerca de los lugares, fechas y personas implicadas. También habrá que fijarse en si se hace una minuciosa diferenciación entre hechos reales y hechos que únicamente son hipotéticos.
Se debe tener en cuenta si las noticias incluyen contradicciones en sus informaciones comparando la prensa de siempre con la especializada.
Es muy importante también, fijarse en si se cede la palabra a los argumentos opuestos, y si se hace, de qué manera. La neutralidad cuando se presenta un diálogo puede ser real o aparente, hay que repasarlo para averiguarlo.
Puede que en ocasiones la prensa ataque a una persona, un movimiento o a un país. Para aclararlo la solución es llamar a la sede, a la embajada o a una asociación de amistad para saber si lo que les han imputado es correcto.
En la intervención de expertos en informaciones, habrá que aclarar si éstos proceden todos del mismo bando, si se indican sus vínculos o intereses y comprobar qué expertos han sido excluidos.
Es importante asegurarse de que las deducciones que se han sacado en las informaciones son consecuentes o si están inspiradas en “a prioris”, de si se pasa discretamente de un tema a otro o no, si produce confusión cosas que no tienen relación entre sí, si existen insinuaciones que no han sido previamente probadas y si se utilizan silogismos que pudieran resultar engañosos.
El empleo de las palabras es una clave esencial en la manipulación. Pueden llevar una carga positiva en el caso de que estén a favor de hechos o personas que han hecho algo que no está bien. Y, de la misma manera, pueden tener una carga negativa para incriminar el hecho o la persona que no es de tu misma ideología.
Otro factor en el que hay que fijarse es el de la utilización de eufemismos. Si se utilizan términos complacientes para minimizar una acción escandalosa o una responsabilidad.
El estilo es otro factor significativo, por lo que, habrá que asegurarse de si se usa el condicional o las comillas para poner en duda una afirmación, si se reservan o no a una sola de las partes o si se acentúa el aspecto sentimental para disminuir la facultad de razonamiento.
Corroborar si las cifras están verificadas, si se ilustran los aspectos esenciales, si se comparan las estadísticas que pueden comparase.
En lo que respecta a la historia, habrá que afianzar si se remonta hasta los orígenes del fenómeno, si se limita la cronología, los aspectos excluidos o si se indican las causas sociales del acontecimiento.
Verificar toda la información está fuera de nuestros límites, pero escoger un caso concreto permitirá juzgar la fiabilidad de un medio.
2. ¿Qué preguntas hemos de hacernos para poder realizar una lectura crítica?
Hay que plantearse cinco cuestiones fundamentales:
- ¿Quién origina la información?
- ¿Qué intereses tiene en este asunto?
- ¿Qué ideología influye en el que habla?
- ¿Nos comunica correctamente el punto de vista contrario, y si no lo hace, dónde podemos encontrarlo?
- ¿Nos indica cuáles son las causas profundas del problema?
Debemos seguir este procedimiento para darnos cuenta de qué intereses se esconden detrás de las informaciones.
3. ¿Existe la neutralidad y objetividad o los medios toman partido ante determinados temas?, ¿Eso es bueno o malo?, ¿Por qué?
La neutralidad no existe, cada periodista se implica y toma una posición, independientemente de si lo dice o no o si es o no consciente.
La objetividad no es neutralidad. La objetividad es una información que refleja los procesos reales, que no los mistifica convirtiéndolos en mitos.
Esto es malo ya que las clases dominantes, para mantener su poder, tienen que mistificar, ocultando los verdaderos intereses egoístas y camuflando o excusando los crímenes cometidos por ese poder. De este modo, entre la mistificación de los opresores y la lucha de los oprimidos, ninguna información es neutra.
4. ¿Cómo quieren los medios de comunicación que sea el espectador, activo o pasivo?, ¿Por qué?
Pasivo. Porque de esta forma no analizará la información y se les podrá manipular fácilmente. Los espectadores pasivos reciben informaciones de periodistas activos y omnipotentes.
5. ¿Cuál es la contrapartida, pasivo o activo?, ¿Cómo podemos lograrlo?
La contrapartida sería ser activo respecto a estas informaciones que nos llegan. Y para lograrlo se puede actuar en diferentes niveles:
- Interviniendo en el campo de los periodistas, proponiendo alternativas
- Criticando a los media
- Utilizando los media alternativos
- Denunciando las informaciones manipuladas públicamente
- Utilizando las cuestiones que mencioné en la segunda pregunta
6. ¿Todos los periodistas y medios de comunicación son iguales?, ¿Creéis que puede haber algunos que trate de informar sobre asuntos que la mayoría ocultan?, ¿Cuáles?
No todos son iguales.
Hay periódicos y periodistas que tratan de ocultar informaciones o de manipularlas. Existe un número de periodistas que a menudo trabajan en medios de comunicación medianamente importantes y que por razones particulares hacen posible un poco más de libertad.
Por ejemplo, en Estados Unidos, Knut Royce ha denunciado diversas mentiras mediáticas en relación al Golfo, como los informes ocultos sobre Halabja, el rechazo que mostró Bush respecto a las ofertas irakíes de retirada de Kuwait, en entierro de adversarios vivos, etcétera.
Pero, además, junto a los media del circuito comercial existe toda una información paralela: los boletines y otras publicaciones de grupos de base, como comités sindicales, comités de solidaridad, movimientos pacifistas, antirracistas, etc. En estos puede encontrarse mucha información verdadera y no manipulada.
También existen pequeñas agencias de prensa paralelas, grupos como el Paper Tigre (EEUU), cuyos videos alternativos fueron prácticamente los únicos que dieron la palabra a los pacifistas mientras duró la guerra del Golfo.
En algunos países también hay media revolucionarios que realizan una crítica global y sistemática de la ideología dominante, de sus prejuicios inconscientes, de su racismo difuso, de su mentalidad imperialista frente al tercer mundo. Éstos, aunque cuentan con medios limitados, aportan la otra voz, la de los olvidados por el sistema.

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